La varicela es una enfermedad contagiosa producida por el virus varicela-zoster, un virus de la familia de los herpes virus que también es el causante del herpes zóster. Es una de las enfermedades clásicas de la infancia, que en los niños suele ser leve pero en adolescentes y adultos tiene mayor riesgo de complicaciones. La enfermedad dura alrededor de una semana. Popularmente se la conoce por varios nombres, entre ellos payuelas, chinas, viruelas locas, viruela del viento, viruela ovina, viruela del agua, lechina (Venezuela) o peste cristal.
Epidemiología
El signo más característico de la varicela es una erupción en la piel que aparece en forma de pequeños granos que en poco tiempo se convierten en vesículas (ampollas llenas de líquido). Las vesículas suelen aparecer primero por la cara, el tronco y el cuero cabelludo, extendiéndose después por todo el cuerpo. También puede afectar a la boca y a la vulva. Uno o dos días después las vesículas transforman en costras. Durante los primeros días aparecen varias oleadas de vesículas, por lo que pueden verse a la vez lesiones en varias fases evolutivas (lo que se conoce como patrón "en cielo estrellado"). Las lesiones de la piel suelen ser pruriginosas (picar).
Complicaciones
Tratamiento
En niños sanos suele ser suficiente con una serie de medidas para aliviar los síntomas. Para la fiebre se emplea el paracetamol o el ibuprofeno, evitando siempre la aspirina (ácido acetilsalicílico), cuyo empleo para la varicela se asocia al síndrome de Reye. Aunque el uso ibuprofeno en niños con varicela se relacionó en un estudio de casos y controles con la aparición de fascitis necrotizante, estudios prospectivos no han vuelto a encontrar tal asociación. El picor puede aliviarse mediante lociones antipruriginosas o con antihistamínicos orales, talcos de coloides, o loción de calamina. Otras medidas que ayudan a evitar lesiones por rascado e infecciones de la piel son cortar las uñas y un baño diario con un jabón suave. (El baño debe ser corto para no favorecer la aparición de más ampollas).Es importante aislar al enfermo durante la fase contagiosa de aquellas personas que no han pasado la enfermedad, en especial de las de mayor riesgo (adultos, adolescentes, embarazadas o inmunodeprimidos). Aunque tradicionalmente en muchos sitios se recomienda facilitar el contagio de los niños para evitar que la contraigan cuando sean mayores, no hay que olvidar que la varicela, aunque generalmente benigna, puede dar lugar a complicaciones graves. Hoy se dispone de vacunas que no evitarán que el niño se enferme pero sí harán que las lesiones sean menos graves. La vacuna no es aplicable para quienes la han padecido y pretenden evitar segundas y sucesivas reapariciones (Herpes Zoster o Culebrilla). Se está experimentando con otra vacuna que sería útil para estos casos.
Antivirales
Prevención
La vacuna frente al virus varicela-zóster es una vacuna de virus vivos atenuados que se desarrolló en Japón en los años 70 del siglo XX, aunque no fue autorizada hasta la siguiente década. Todas las vacunas comercializadas en la actualidad proceden de la cepa Oka, llamada así porque fue aislada de las vesículas de un niño de 3 años con ese apellido. Es una vacuna muy eficaz, especialmente frente a las formas más graves de varicela.En los países donde el uso de la vacuna de la varicela se ha generalizado, la incidencia y las complicaciones de la enfermedad han disminuido, así como el número de hospitalizaciones y gastos en tratamientos. Además, evita los casos graves.
La vacuna de la varicela ha demostrado una eficacia del 100 por cien para evitar la varicela grave y del 85 al 90 por ciento para la varicela leve o banal. Esta vacunación aplicada universalmente “ofrece un beneficio importante a la población a la que va dirigida”, con una disminución de la enfermedad, de sus complicaciones, de la hospitalización, consultas médicas y gastos en medicamentos, lo que “redunda en un una disminución de los costes importante, dado que todos los estudios demuestran que es una medida sanitaria que ahorra dinero”.
Por otra parte, Bernaola comenta que existen otras estrategias de vacunación diferentes a la vacunación universal de todos los niños a partir de los 12 meses de vida. Tal es el caso de la vacunación de adolescente susceptible entre los 10 y los 14 años, la de adultos susceptibles, o bien la de colectivos de riesgo como mujeres susceptibles en edad fértil para evitar la enfermedad durante el embarazo, trabajadores sanitarios susceptibles, adultos y niños susceptibles en contacto con enfermos inmunodeprimidos o niños susceptibles afectos de enfermedades crónicas.
Inmunización pasiva: inmunoglobulina
La inmunoglobulina antivaricela, administrada por vía intramuscular, se emplea para prevenir la enfermedad en grupos de alto riesgo que han tenido contacto con un enfermo de varicela y que no pueden recibir la vacuna, como embarazadas, inmunodeprimidos o recién nacidos cuyas madres no han pasado la varicela. hasta la proxima...












